martes, 12 de noviembre de 2013

Importancia de los lineamientos curriculares en el proceso de Enseñanza-Aprendizaje



Ciencia sin conciencia no es más que ruina del alma.
Rabelais, François


Desde tiempos atrás se tiene la concepción que ser maestro es aquella persona que sabe todo sobre todo e igualmente posee conocimientos de todas aquellas profesiones que tienen que ver con la formación del individuo –ya sea la sociología, psicología, pedagogía, lingüística, entre otras-, por lo tanto se le ha considerado como “sabio”, además que su finalidad específica es contribuir al aprendizaje del educando. Por ello ha merecido reconocimientos por su labor, pero, ¿esa concepción en los tiempos actuales se ha modificado o cambiado? Trasladando esta situación a nuestro contexto, a nuestro país Colombia, hay profesionales (tales como ingeniero, medico, abogado, economista…) los cuales se encuentran ubicados en aulas y fácilmente son llamados maestros que simplemente se desempeñan “enseñando” su labor en las disciplinas que plantea La ley 115 de 1994.
Con el planteamiento anterior surgen preguntas, tales como: ¿El maestro nace o se hace? ¿Una fundamentación pedagógica, didáctica y humanística profunda ya no hace falta para educar? ¿Qué es lo que verdaderamente se necesita para desempañarse como aquel agente educador que guía a que sus estudiantes sufran una transformación intelectual y emotiva para que sean personas –en todo el sentido de la palabra-, y además puedan convivir en una sociedad? ¿Cuál es la identidad del ser maestro? ¿Qué papel juegan las prácticas pedagógicas y la investigación? ¿Cuál es el papel de los lineamientos curriculares en el proceso de enseñanza?
 Una buena enseñanza no garantiza el buen aprendizaje del sujeto, porque el aprender hace referencia a las modificaciones internas de éste como tal. De acuerdo a esto, es sabido que cada sujeto tiene su estilo de aprendizaje, y que igualmente cada uno cuenta con su interpretación y análisis, además de las estrategias de aprendizajes por parte del docente que son métodos, técnicas o actividades que se implementan en el aula con base a la población con la que se trabaja. Por lo tanto, la enseñanza y el aprendizaje son procesos complementarios, que con otros factores como el objeto de estudio y el contexto en que se desarrolla estos procesos pueden concebir su finalidad, la transformación y trascendencia del ser.
Bien sabemos que en el contexto de la nueva sociedad, la educación es reconocida como la causa principal del progreso y de los avances que conocemos como desarrollo. Con una buena educación y una buena utilización de esos aprendizajes el hombre y la mujer serán capaces de entender, comprender, interpretar y transformar al mundo con la guía de nuestra profesión docente.
Nuestra profesión está regida a unos lineamientos que estipularon normativos para lo que se debe enseñar y lo que se debe aprender. Estos están hechos con base a principios propios y/o fundamentales de cada área o asignatura.
He aquí un breve recorrido por lo que son las ciencias naturales quienes están consolidadas por dos paradigmas fundamentales que son el Empiro-positivista y el Hipotético-deductivo. Estos lineamientos se encuentran conformado por 5 referentes, pero enfatizaremos en tres.
Iniciaremos con el referente filosófico y epistemológico que es quien da cuenta del ¿cómo? Y ¿por qué? nacen las ciencias naturales, seguimos con el referente sociólogo que es quien nos habla del comportamiento y formación del niño, y luego con el psico-cognitivo que es quien nos da cuenta de ¿cómo aprende el niño?. Aquí notamos que cada uno de estos referentes están inmersos en la vida y formación de cada individuo y que son parte fundamental para su desarrollo integral.
Y si nos referimos a las Ciencias Sociales, las cuales no están distante de las Ciencias Naturales, porque como maestros podemos articular las dos, ya que cada una aunque tenga su propia argumentación y fundamentación tienen los mismos fines.
Bien, a diferencia de las ciencias naturales que se basan en dos paradigmas fundamentales, las ciencias sociales se consolidan en tres los cuales son el paradigma positivista, el hermenéutico-interpretativo y sociocrítico-emancipador.
El paradigma positivista como sabemos es aquel que su formación es tradicional, en donde el estudiante solo era un receptor y reproductor de lo que le enseñaban, que solo el maestro tenía la verdad y el estudiante no podía decir lo contrario a lo que este decía.
Este paradigma fue objeto de muchas críticas por su manera de mirar y realizar las cosas. Luego de estos cuestionamientos surgió el paradigma hermenéutico-interpretativo aquel que a diferencia del anterior entendía, comprendía, interpretaba e incluso cuestionaba solo se quedaba hay, a pesar de saber y reconocer tantas problemáticas no aportaba posibles soluciones a estas.
Con base a lo anterior nace el paradigma emancipador-sociocrítico quien analiza, interpreta, comprende, cuestiona y además de eso propone soluciones a distintas problemáticas que se presenten a diario en nuestra sociedad. Actualmente este es quien lleva la bandera, es decir es el paradigma con que se trabaja. Hay que reconocer que aún existen  docentes positivistas pero son pocos los que hay.
Con todo este recorrido podemos apreciar que a pesar de que ambas areas están consolidadas o basadas en distintos paradigmas tienen un mismo fin u objetivo y es el de formar hombres y mujeres íntegros con  capacidad de evitar o resolver problemas que se nos presenten en la vida diaria.
Por consiguiente nos centraremos en nuestra postura con respecto a las Ciencias Sociales:
Como practicantes reconocemos que los escenarios en los que se da el proceso de enseñanza y aprendizaje se han transformado notablemente, comparándolos con los que nos correspondió experimentar cuándo éramos estudiantes de la educación primaria, básica y media: esta situación indudablemente se presenta por los avances que hemos tenido como sociedad en el campo científico, tecnológico y cultural, con los nuevos desafíos didácticos y las complejas demandas sociales que se emiten a diario para formar, como formadores, seres productivos para la misma sociedad, pero también seres con un sentido humanizado. Tenemos claridad que el centro del acto pedagógico actualmente no es el de la mera transmisión de información, y por ende tampoco la evaluación de la memorización y la repetición de contenidos inútiles y obsoletos, por lo cual como maestros debemos replantearnos el sentido de nuestro quehacer, el compromiso que tenemos con nosotros mismos y con la sociedad, porque todas las acciones que hagamos frente a un grupo de niños y niñas en un espacio de aprendizaje marcaran sus actitudes y aptitudes en un futuro para desempeñarse en una sociedad cada vez más cambiante.
Por consiguiente es necesario que enseñemos a pensar, a reflexionar y a criticar a cerca de los acontecimientos, fenómenos y situaciones que surgen y se establecen en nuestro contexto, atendiendo a todos los sucesos que han marcado la historia colombiana y que pudimos revivirlos en el documental ¡Colombia Vive!; por ello desde el área de Ciencias Sociales, como maestros tomemos la iniciativa de motivarnos para que nuestros estudiantes posteriormente lo hagan. Con esto queremos expresar que desde ésta área es necesaria, indispensable y fundamental desarrollar en los estudiantes la capacidad de aprender a aprender para pensar y actuar, cambiando la estructura de una comunidad que lo anhela significativamente, desde todas las disciplinas de las Ciencias Sociales, como la geografía, historia, constitución política, democracia, antropología, psicología, entre otras.
Nuestro desafío implica no colocarle “barrera, cerradura ni cerrojo a la libertad de la mente” (Virginia Woolf) de nuestros educandos. Nuestro rol cambió por el de un guía, un tutor, o un acompañante en el camino de las aproximaciones a la verdad, entendiendo a las ciencias sociales como disciplina científica que no necesariamente es poseedora de una única y completa verdad, por esto, invitamos a que seamos conscientes que aunque cumplamos una magnifica función social, no gozamos de la verdad, y por tanto estar dispuesto a desaprender para aprender. Incluso, el filósofo Sócrates de Atenas en una sutil oración afirmó: Solo sé que nada sé, desarrollando un método práctico basado en el diálogo, en la conversación, la "dialéctica", en el que a través del razonamiento inductivo se podría esperar alcanzar la definición universal de los términos objeto de investigación. Dicho método constaba de dos fases: la ironía y la mayéutica. En la primera fase el objetivo fundamental es, a través del análisis práctico de definiciones concretas, reconocer nuestra ignorancia, nuestro desconocimiento de la definición que estamos buscando. Sólo reconocida nuestra ignorancia estamos en condiciones de buscar la verdad. La segunda fase consistiría propiamente en la búsqueda de esa verdad, de esa definición universal, ese modelo de referencia para todos nuestros juicios morales. La dialéctica socrática irá progresando desde definiciones más incompletas o menos adecuadas a definiciones más completas o más adecuadas, hasta alcanzar la definición universal. Parece indicar que ésta verdad que buscaba Sócrates tenía un carácter práctico, es decir “descubrir aquél conocimiento que sirviera para vivir”. Con lo anterior pretendemos resaltar uno de los propósitos que tenemos como maestros y que se fundamenta en el área de Ciencias Sociales, y es el de educar y formar para la vida. Teniendo en cuenta a la vida no como un lugar futuro, sino desde la misma escuela, la convivencia de todos los actores del proceso educativo, y la relación intra y extraescolar. Para lograrlo podemos implementar algunas estrategias que nos ayuden a desarrollar habilidades de pensamiento mediante el tipo de aprendizaje en que el que estemos matriculados de acuerdo a nuestro modelo pedagógico, como el trabajo cooperativo de los proyectos de aula que le permiten al niño y a la niña asumir un papel protagónico en su proceso de aprendizaje. Además del escenario interesante y curioso que constituye la pregunta, como activador cognitivo y punto de encuentro entre nosotros como maestros y estudiantes frente al conocimiento y saber que esperamos adquirir, desarrollar y transformar conjuntamente.
Citamos en éste punto a Orlando Zuleta, quién interpretando el pensamiento de Hans Georg Gadamer, plantea que "preguntar y pensar son dos procesos intelectuales inseparables; primero, porque quien pregunta formaliza la búsqueda reflexiva del conocimiento; y segundo, porque si el hombre piensa y tiene conciencia de ello, puede a sí mismo plantearse preguntas y posibles respuestas", y es precisamente lo que planteamos porque consideramos que es necesario que el sujeto piense, formule preguntas y a la de posibles respuestas, sin embargo que no se conforme con sus hipótesis, por el contrario, que en conjunto se discutan y reflexionen las dichas preguntas basadas en una situación real en una sociedad.
 Por lo cual sería interesante aplicar los seis servidores que para el nobel británico en literatura Rudyar Kipling, le fueron de mucho ayuda, los cuales son:
1.    Qué
2.    Cómo
3.    Cuándo
4.    Dónde
5.    Quién
6.    Porqué
Pensamos que estas preguntas son fundamentales para la solución de situaciones que intrínsecamente pueden utilizarse y apropiarse para el desarrollo de los objetivos expuestos por el Ministerio de Educación Nacional en los Lineamientos Curriculares del área de Ciencias Sociales.
Además, de reconocer que los lineamientos curriculares nos aportan recomendaciones y herramientas para nuestro quehacer pedagógico, nosotros somos los que tenemos la autonomía de tomar o no partículas de los lineamientos siempre y cuando estemos llevando un proceso de enseñanza y aprendizaje que tenga como base el poseer y desarrollar una mente científica, pensamiento crítico y amor por lo que se hace,  se está haciendo y se quiere hacer.

La ciencia no conoce país, porque el conocimiento pertenece a la humanidad, y es la antorcha que ilumina el mundo.
 Louis Pasteur







Consideramos el campo de saber pedagógico como un espacio de reflexión que nos permite criticar y evaluar nuestra practica pedagógica. Por lo tanto, éste texto no es una repetición de los debates desarrollados en el campo, sino una meditación y/o consideraciones de nuestra educación.

Marisol Rosales Cabrera y Sandra Carrasquilla Montes.
IV Semestre. Grupo A







martes, 17 de septiembre de 2013

Internet para educar.

El uso de la web en la educación se ha popularizado, debido a que este es una herramienta que desarrolla capacidades mentales en los educandos posibilitando a que puedan comprender adecuadamente la información, usando el pensamiento creativo y critico para así producir una calidad superior de razonamiento.

Las herramientas que ofrece Internet pueden ser aplicadas con fines pedagógicos. Los blogs , por ejemplo, herramientas de comunicación e interacción adecuadas debido a la sencillez que presentan para funcionar, se han convertido en un forma de circulación de información y tienen enormes potencialidades para la educación.

domingo, 1 de septiembre de 2013

INCLUSIÓN EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS.

Según el Ministerio Nacional De Educación la inclusión significa, entonces, atender con calidad, pertinencia y equidad a las necesidades comunes y específicas que estas poblaciones presentan. Para lograrlo ha sido necesario que gradualmente el sistema educativo defina y aplique concepciones éticas que permitan considerar la inclusión como un asunto de derechos y de valores, lo que está significando implementar estrategias de enseñanza flexibles e innovadoras que abren el camino a una educación que reconoce estilos de aprendizaje y capacidades diferentes entre los estudiantes y que, en consonancia, ofrece diferentes alternativas de acceso al conocimiento y evalúa diferentes niveles de competencia. El concepto de inclusión ha evolucionado de manera que todos los niños, niñas y/o jóvenes tienes derecho a pertenecer a una escuela independientemente de su cultura, ideologías políticas entre otras cosas. La inclusión también acoge a quienes tienen discapacidades físicas y cognitivas, pero sabemos que aunque se habla mucho de la inclusión en la educación son muy pocos los docentes que practican dicha teoría.